¿Dónde Sirve a Dios la Gran Muchedumbre? Parte II



Fue el templo (naós) entero lo que fue destruido como juicio procedente de Dios
Mateo 24:1,2, Marcos 13:1-3 y Lucas 21:5,6, son los versículos de la Biblia que registran las palabras en las que Jesús profetiza la destrucción de Jerusalén y su templo, y de nuevo la Traducción Interlineal muestra que la palabra que se usa en estos versículos no es naos, sino hieron.
Fue en el templo (naós) exterior donde Judas arrojó las 30 monedas de plata
Aunque es cierto que algunas obras de referencia señalan a Mateo 27:5 (que describe cómo Judas arrojó las 30 piezas de plata en el templo o naos) como una posible excepción a la regla de que naos siempre se refiere a la parte más interior del templo, otras indican que esto no tiene por qué ser necesariamente así. Por ejemplo, la obra Thayer´s Greek-English Lexicon, 1889, Harper & Brothers, definiendo la palabra naos en la página 422, dice lo siguiente:
"Se usa con relación al templo de Jerusalén, pero sólo con relación al edificio sagrado(o santuario) mismo, que constaba del lugar Santo y del Santísimo ... : Mt 23:16,35; 27.40, Mr 14:58; 15:29, Jn 2:19; Rev 11:2; Mt 27.5 no se ha de considerar necesariamente como una excepción, a condición de que supongamos que Judas, en su desesperación, entró al Lugar Santo, al cual sólo se permitía entrar a los sacerdotes." (cursivas añadidas)
Por lo que aquí se dice, se puede ver que el uso del término naos en Mateo 27:5 no tiene por qué ser necesariamente una excepción a la regla de que esta palabra se refiere siempre a la parte más interior del templo, el santuario, ya que es muy posible que lo que ocurriera en realidad es que Judas, en su desesperación, entrara efectivamente en un área que normalmente les estaba restringida a todos excepto a los sacerdotes.*


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*Si bien es probable que Judas, al arrojar sus monedas, entrase en el patio de los sacerdotes (que normalmente sólo era accesible a ellos), no parece que lo sea el que entrase realmente en el santuario o naos mismo. La palabra griega eis ('dentro de') parecería excluir esa posibilidad. Como se muestra en la página que está inmediatamente después de la tapa de la Kingdom Interlineal Translation of the Greek Scriptures (edición de 1985), si Judas "arrojó las monedas dentro del (eis) templo", esta palabra griega presupone que él mismo estaba fuera del edificio. Por lo tanto, Judas pudo haber entrado en la parte del patio que estaba justo enfrente de la puerta que conducía al Lugar Santo, y desde esa posición, arrojar las monedas dentro de la puerta abierta del santuario. (Vea por favor los comentarios de R.C.H. Lenski en la página siguiente).

La palabra eis también puede traducirse "hacia", como se muestra en la versión The Anchor Bible traducida por W.F. Albright y C. S.Mann (Copyright 1971 por Doubleday & Co.). En esta traducción, Mateo 27:5 dice: ' ... Arrojando las monedas de plata hacia el Santísimo, se retiró y salió afuera y se ahorcó' (itálicas añadidas). Si lo único que quiso decir Mateo es que Judas arrojó el dinero hacia el Santuario, entonces, como es lógico, no le fue necesario entrar en ninguna zona prohibida del templo. Sólo con que hubiera arrojado las monedas en la dirección del Santuario desde uno de los recintos del templo, ya sería suficiente para que la descripción de Mateo fuese correcta. (En la Traducción del Nuevo Mundo se pueden hallar ejemplos en que eis se ha traducido "hacia" en Hechos 24:15 y 2ª Corintios 9:8)

En las páginas 1079 y 1080 de su comentario sobre el libro de Mateo (Augsburg Publishing House, Minneapolis, Minessota, 1964), el Dr. R.C.H. Lenski también hace algunos comentarios sobre cómo pudo Judas arrojar las monedas de plata en el mismo edificio del santuario y no en una de las estructuras exteriores del complejo del templo:
"Judas ... tiró las monedas "dentro del (naos) o Santuario". Algunos creen que este era el lugar (ellos lo llaman la habitación) del templo en el que estaban situados los receptáculos para recaudar dinero en el patio de las mujeres. Pero en ese caso el término apropiado hubiera sido (hieron). El término (naos) se refiere al Santuario, que comprendía el Santo y el Santísimo*. Judas fue hasta la parte superior del patio de los sacerdotes, tomó la bolsa con el dinero, y la arrojó hacia la entrada abierta del Lugar Santo."
PERO era el templo (naós) entero lo que había estado bajo construcción por 46 años

Juan 2:19 y 20 son los versículos a los que, por lo visto, se refiere aquí La Atalaya. En estos versículos, Jesús compara su propio cuerpo a un santuario y dice a los Judíos: "Derriben este templo (naos), y en tres días lo levantaré". En respuesta a esto, ellos dijeron: "Este templo (naos) fue edificado en cuarenta y seis años, ¿y tú en tres días lo levantarás? . Los Judíos, esto es evidente, ya fuese por error o porque querían criticar a Jesús, pensaban que él estaba hablando del templo literal reedificado por Herodes. En su obra Antigüedades de los Judíos, Flavio Josefo informa que el santuario del templo de Herodes fue edificado en un año y medio y que los patios estuvieron en construcción por un período adicional de ocho años (Antigüedades de los Judíos, Libro XV, secciones 5 y 6). Así, las publicaciones de la Sociedad Watchtower Perspicacia para comprender las Escrituras (pág. 1099) y Ayuda para entender la Biblia (pág. 1596) hacen la siguiente observación:

"Cuando ciertos judíos se acercaron a Jesucristo en el año 30 E.C. diciendo: "Este templo fue edificado en cuarenta y seis años" (Juan 2:20), parece que se referían al trabajo que aún seguía efectuándose en el complejo del templo."


*Según la página 1081 de la extensa obra de Th.A. Busink Der Tempel Von Jerusalem (Leiden, E.J. Brill, 1980), Josefo usa la palabra naos para referirse a 'todo el santuario interior", incluyendo el atrio de los sacerdotes con sus muros, pero excluyendo los otros patios, como el Patio de los Gentiles. Como ejemplo de este uso, el autor cita del Libro V, Capítulo V, sección 3, cláusula 201 de la obra de Josefo Guerras de los Judíos. Si Mateo 27:5 usa naos en este mismo sentido, entonces Judas pudo haber tirado las monedas 'dentro" del naos sin necesidad de entrar en ninguna zona prohibida del templo. Sólo con que hubiese arrojado las monedas "dentro" del patio de los sacerdotes estando situado en un lugar al que normalmente se le habría pernitido la entrada, ya sería suficiente para que el relato de Mateo fuese correcto.
Aunque puede que sea cierto que la obra que siguió efectuándose en el templo después del primer año y medio y hasta el tiempo en que Jesús dijo las palabras registradas en Juan 2:19 efectivamente envolviera en su mayor parte el complejo exterior de patios y edificios, esto en si mismo no prueba que en este versículo naos tenga que referirse a algo más que sólo el santuario. Desde luego, al menos una de las razones por la que los Judíos usaron en este caso el término naos en lugar de hieron, es que ellos estaban citando las palabras de Jesús, que había usado el término metafóricamente para describir su cuerpo.

Por lo visto, la estructura básica del santuario estuvo terminada y lista para usarse después de sólo un año y medio de construcción, pero los escritos de Josefo también indican que esta estructura permaneció inacabada incluso hasta el mismo momento de ser destruida por los ejércitos Romanos en al año 70 E.C. La obra The Interpreter's Dictionary of the Bible (Abingdon Press, edición de 1962), hace la siguiente observación en las páginas 551 y 552 con relación al templo reconstruido por Herodes:

"La obra de reconstrucción se comenzó en el decimoctavo año del reinado de Herodes (20/19 a.C.). Herodes creía, según Josefo, que el templo de Salomón tenía 120 codos de altura (compárese con 2 Crónicas 3:4); su sucesor era sólo la mitad de alto; Herodes quería subsanar esta deficiencia y devolverle la gloria anterior (Antigüedades, XV.xi.2) ...

Los antiguos fundamentos fueron removidos y se erigieron otros nuevos. El nuevo edificio tenía 100 codos de largo y lo mismo de alto; una dificultad estructural impidió que se alcanzara la altura completa de 120 codos ...

En Antigüedades XX.ix.7 leemos que la construcción de los recintos del templo [hieron] fue "terminada" en tiempos de Agripa II... siendo procurador Albino , allá por el año 63 ... Posteriormente, Agripa reunió materiales para aumentar la altura del edificio del santuario en 20 codos y proporcionarle la altura que se suponía que tenía el templo de Salomón, pero la guerra intervino antes de que esta obra pudiera comenzarse" (Guerras V.i.S).

La obra de Josefo Antigüedades de los Judíos, dice lo siguiente con relación a esto en el libro XV, capítulo XL sección 3 (según lo tradujo William Whiston, A.M. en The Life and Works of Flavius Josephus, publicado por Holt, Rinehart y Winston, Nueva York):
"Así, Herodes removió los antiguos cimientos, erigió otros, y construyó sobre ellos el templo, siendo éste de cien codos de largo y veinte codos más alto. Estos [veinte codos] cayeron al hundirse sus cimientos; y esta parte fue la que decidimos levantar de nuevo en los días de Nerón." (Nerón fue emperador desde el año 54 hasta el año 68 E.C., de acuerdo con la página 466 de la obra Perspicacia para comprender las Escrituras).
Josefo amplia esto en el Libro V, Capítulo I, sección 5 de Guerras de los Judíos. Los materiales que se habían reunido para reconstruir el Santuario hasta la altura deseada, en lugar de usarse para ese propósito, fueron usados por Juan de Giscala para apoyar el esfuerzo de la guerra. Josefo escribe (según la traducción de Whiston mencionada anteriormente):
"Juan hizo un uso impropio de los materiales sagrados al emplearlos en la construcción de sus máquinas de guerra; pues la gente y los sacerdotes ya habían acordado sostener el templo, y hacer llegar su altura veinte codos más arriba; pues el rey Agripa hizo un gran gasto, y con grandísimos esfuerzos llevó allí todos los materiales necesarios para ese propósito, siendo piezas de madera de gran valor."
En la Traducción de Whiston de esta parte de Guerras de los Judíos, hay una al pie de la página que dice lo siguiente:
"Esta madera, a nuestro entender, estaba destinada a la reconstrucción [de] esos veinte codos adicionales del templo que se habían añadido a los otros cien y que habían caído algunos años antes."
Esta evidencia muestra que es muy posible que en el tiempo en que los Judíos dijeron a Jesús las palabras registradas en Juan 2:20 se considerase que el santuario estaba todavía "bajo construcción". Ya que por lo visto nunca se consiguió alcanzar con éxito la deseada altura de 120 codos, es muy probable esto que fuera así, ya fuese que se considerara que el santuario estaba "bajo construcción" en un sentido literal o en el sentido de que lo estaría en un futuro. No se dan detalles en cuanto a cómo la parte más alta del templo experimentó el proceso de hundimiento que describe Josefo, ni tampoco del espacio de tiempo en que esto ocurrió, pero es muy posible que se tratase de un deterioro gradual que comenzó poco después de su construcción y que continuó por un período de años. Es muy posible que los constructores del templo realizasen primero reiterados esfuerzos por sostener y reparar las estructuras defectuosas antes de que desistieran en dichos esfuerzos y finalmente decidieran emprender la obra de remover y planificar el reemplazo de éstas. Si así fuera, entonces se podría comprender cómo es posible que los Judíos se estuvieran refiriendo específicamente al santuario cuando dijeron que el naos había sido construido en 46 años. (Muchos traductores, de hecho, usan la palabra santuario al traducir este versículo. Véase, por ejemplo, La Biblia de Jerusalén, An American Translation de Goodspeed y Smith, la Young's Literal Translation, y las traducciones de Moffatt y Lenski ). Es muy posible que se realizase también trabajo de mantenimiento (y quizás también de ornamentación o embellecimiento) durante el período de 46 años mencionado.

Esta explicación puede ser útil para entender el versículo de Juan 2:20 si es que esta interpretación que nornalmente le dan traductores antiguos y modernos en el sentido de que el proceso de construcción del templo todavía continuaba es realmente correcta. (La Berkeley Version refleja claramente este entendimiento al traducir el versículo: "Este templo ha estado en proceso de construcción durante cuarenta y seis años"). Sin embargo, algunos eruditos encuentran inaceptable esta traducción del texto griego original. B.F.Wescott (que colaboró la compilación del texto griego maestro en el que se basa la Traducción del Nuevo Mundo) y Leon Morris, creen en lugar de esto que con estas palabras los Judíos se estaban refiriendo la finalización de una detenninada etapa de la obra y que para el tiempo en que ellos las dijeron no estaba en proceso de construcción obra alguna. (Esto no significa que la obra se había completado totalmente para ese entonces. Como se ha comentado anteriormente en la página 8, Josefo informa en el Libro XX capítulo IX sección 7, cláusula 219 de Antigüedades de los Judíos que esto no tuvo lugar hasta el tiempo del procurador Albino, en 62-64 E.C. La deseada reconstrucción de la parte más alta del edificio del santuario, por supuesto , nunca llegó a completarse). Así que ellos creen el texto griego podría traducirse correctamente transmitiendo la idea de que "los Judíos le estaban preguntando a Jesús cómo podría levantar en tres días un edificio que llevaba en pie cuarenta y seis años". (Véase la pág.42 del libro Cronological Aspects of the Life of Christ, escrito por Harold W. Hoehner y publicado en 1977 por Zondervan Publishing House de Grand Rapids, Michigan).

The Handbook of Biblícal Chronology, de Jack Finegan, (Princenton University Press, 1964) explica este punto de vista más a fondo en la página 279:

"Quizás [oikodomethe), que está en aoristo indicativo pasivo ... y que literalmente significa "fue construido", no se refiere a una obra de construcción que todavía estaba en proceso, como lo había estado por 46 años, sino a una obra que ya se había completado hace tiempo, de tal manera que pudiera decirse que el edificio llevaba en pie cuarenta y seis años. Según esta interpretación, lo que los Judios le están preguntando realmente a Jesús es: ¿cómo puedes tú levantar en tres días un templo que lleva en pie cuarenta y seis años?"
Si esto fue realmente lo que los Judíos quisieron dar a entender a Jesús con sus palabras, entonces está claro que lo único que ellos tuvieron que tener en mente cuando hicieron referencia al naos fue la parte más interior de la estructura del templo, el santuario. Si los sacerdotes comenzaron a construir el naos al mismo tiempo que Herodes comenzó la construcción del hieron, seguramente el santuario ya llevaba en pie esos cuarenta y seis años, y en ese caso, nuevamente, los Judíos se expresaron con toda exactitud al preguntarle a Jesús cómo iba a erigir en sólo tres días una estructura que llevaba en pie cuarenta y seis años. Esta misma observación la hace la obra The Handbook of Biblical Chronology en las páginas 279 y 280:
"Con relación a este mismo asunto, se puede notar también que en los cuatro evangelios parece haber una clara distinción entre [naosl y [hieron] ... Por lo tanto, es posible que [Juan 2:20] se esté refiriendo específicamente al edificio del templo propiamente dicho [el santuario]." (La letra cursiva es añadida)
De todas formas, poco importa en realidad si los relatos evangélicos usan o no a veces la palabra naos en el sentido amplio que a la Sociedad Watchtower- le gustaría que tuviese (para permitir su interpretación de Revelación 7:15 en el sentido de que una "gran muchedumbre" terrestre sirve en el atrio exterior del templo espiritual). Lo que importa realmente es cómo la usa el apóstol Juan en Revelación, y qué base bíblica hay para decir siquiera que hay tal cosa como un 'atrio terrestre de los gentiles'.

Parece evidente que Juan, a lo largo de todo el libro de Revelación, usa el término naos para referirse a la parte más interior del templo, el santuario celestial en su aplicación figurativa. Como se observa correctamente en la edición de 1986 del New International Dictionary of The New Testament Theology (Volumen 3, página 784): "El Apocalipsis habla a menudo del templo celestial (Rev. 7:15; 11:19; 14:15; 15:5-8; 16:1,17), con clara base el¡ el Salmo 11:4". Uno de los comentarios sobre Apocalipsis de la propia Sociedad titulado Entonces queda terminado el misterio de Dios, declara lo siguiente en la página 284 al considerar Revelación 11:2:

"El Santuario del templo o naós ocupaba sólo parte de la zona del templo."

Aunque puede que la localización del templo que se menciona en Revelación 11 : 2 no sea tan clara como la de las otras numerosas referencias que se hacen en Revelación al templo, la propia publicación de la Sociedad reconoce que Juan usa allí este término para referirse sólo al santuario, y no al patio exterior de los gentiles en el que se afirma que sirve la Gran Muchedumbre. Esta puede que sea otra de las razones por las que al Cuerpo Gobernante le pareció aconsejable la publicación de un comentario nuevo y actualizado sobre el libro de Revelación. Este último comentario sobre el libro de Apocalipsis no señala en sus comentarios sobre Revelación 11:2, como señalaba la publicación anterior, que el término que se usa en este versículo es naos. Resultaría embarazoso hacer esto porque es evidente que en este versículo Juan usa el término para referirse sólo al santuario y no al área completa del templo.

Lo que hace a este texto aún más desconcertante para la Sociedad, es el hecho de que también usa el patio de los gentiles en un sentido figurado o simbólico, y es el único versículo del libro de Revelación que lo hace de una forma relativamente clara y directa. Esto no se aprecia tan fácilmente en la Traducción del Nuevo Mundo, porque ésta usa la palabra "naciones" en lugar de "gentiles". Pero se puede ver mas facilmente en otras traducciones, como la de James Moffat, la King James Version y The New English Bible.


Sigue ...