Raymond Franz (Parte II)
Lo que yo sabía lo había conocido por otras fuentes, no por el cuerpo gobernante del cual había sido miembro por nueve años. Los miembros de las oficinas principales de Betel a quienes se les interrogó intensamente, y a quienes se puso bajo juicio, me habían telefoneado, expresando su consternación por la actitud falta de bondad e intolerante que se mostró. Expresaron que pensaban que los que dirigían todo el proceso sencillamente estaban dando pasos para llegar a su objetivo verdadero, Edward Dunlap y yo mismo. Pensaban que proseguían con lo que consideraban el curso más estratégico, comenzando con "las personas pequeñas," los menos conocidos y menos prominentes, estableciendo su "culpabilidad", haciendo que pareciera como si la situación fuera de proporciones grandes y peligrosas, y luego, habiendo establecido así un fundamento lo más sólido posible, proceder a tratar con los más conocidos y prominentes...
...Cuando el presidente Schroeder me telefoneó el 8 de mayo, expresé mi sentir de cuán difícil me era comprender por qué, después de haber estado viviendo y trabajado juntos, semana tras semana, por nueve años con los miembros del cuerpo gobernante (quince años con algunos de ellos), ni uno solo había demostrado la consideración de comunicarse conmigo sobre lo que estaba sucediendo... Él no respondió.
Para cuando llegué a Brooklyn el 19 de mayo, la presión constante me había llevado al borde de una crisis nerviosa. Parecía haber algo tan irrazonable acerca de lo que estaba sucediendoy los métodos que se emplearon. Algunos lo denominaron una "pesadilla." Otros consideraron que se necesitaba un término más fuerte, a saber, "paranoia." Cristianos inocentes estaban siendo tratados como si fueran enemigos peligrosos...
..."El estar en desacuerdo era ser desleal." Este es el tema que una y otra vez surgía. Parecía haber una seria carencia de la bondad de Jesucristo. Cualquier calor de amistad. Cualquier calor de amistad, y el entendimiento compasivo que le da calor a la amistad, parecía haber sido reemplazado por un trato institucional frío que asumía lo peor, que negaba el beneficio de la duda, y consideraba la longanimidad y la paciencia como debilidad, hostil a los intereses de la organización, a sus metas de uniformidad y conformidad. Era como si una enorme máquina legal se hubiera puesto en marcha y fuera abriéndose paso de una manera falta de sentimiento alguno, procediendo de modo implacable hacia su objetivo final. Hallé difícil creer que esto verdaderamente estuviera sucediendo.
En las oficinas principales, sobre mi escritorio encontré, entre otras cosas, una nota preparada por el Comité de la Presidencia allá el 28 de abril de 1980. La traducción en español era así:
(Al cuerpo gobernante) EVIDENCIAS RECIENTES DE ENSEÑANZAS INCORRECTAS QUE SE ESTÁN ESPARCIENDO
A continuación están algunas de las enseñanzas incorrectas que se están esparciendo como si emanaran de Betel. Se ha estado notificando al cuerpo gobernante sobre estas enseñanzas por informes del campo desde el 14 de abril en adelante.
1. Que Jehová no tiene una organización en la Tierra hoy día y que su cuerpo gobernante no está siendo dirigido por Jehová.
2. Que todos los bautizados desde el tiempo de Cristo (33 d. de J.C.) en adelante hasta el fin deben tener la esperanza celestial. Todos estos deben participar de los emblemas en el Memorial, y no solo los que declaran ser parte del resto ungido.
3. Que no hay un arreglo apropiado de una clase del "esclavo fiel y discreto" formado por los ungidos y su cuerpo gobernante para dirigir los asuntos del pueblo de Jehová. En Mat. 24:45 Jesús usó esta expresión solo como una ilustración de la fidelidad de individuos. No se necesitan reglas, solo es necesario seguir la Biblia.
4. Que no hay dos clases hoy día, la clase celestial y la terrestre llamada "otras ovejas" en Juan 10:16.
5. Que el número 144.000 mencionado en Rev. 7:4 y 14:1 es simbóloco y no se ha de tomar literalmente. Los de la "grande muchedumbre" mencionados en Revelación 7:9 también sirven en el cielo como se indica en el versículo 15 donde se dice que esa muchedumbre sirve "día y noche en su templo (naós)" o el K. Int. dice: "en el lugar de habitación divina de Él."
6. Que no estamos viviendo ahora en un período de tiempo especial de los "últimos días," sino que, más bien, los "últimos días" comenzaron hace mil novecientos años el 33 d. de J.C. como indicó Pedro en Hechos 2:17 cuando citó del profeta Joel.
7. Que 1914 no es una fecha establecida. Cristo Jesús no fue entronizado entónces sino que ha estado gobernando en su Reino desde 33 d. de J.C. Que la presencia de Cristo (parousía) no ha acontecido sino que lo será cuando "la señal del hijo del hombre aparezca en el cielo" (Mat. 24:30) en el futuro.
8. Que Abrahán, David y otros hombres fieles de la antiguedad también tendrán vida celestial, basándose ese punto de vista en Heb. 11:16. ------------------------------------------------------------------------------- --------------------------------- Notas: Los puntos bíblicos mencionados arriba se han aceptado por algunos y ahora se están pasando a otros como "nuevos entendimientos." Tales puntos de vista son contrarios a la "estructura" bíblica básica de las creencias cristianas de la Sociedad. (Rom. ":20; 3:2) También son contrarios al modelo de "sanas palabras" que ha llegado a aceptarse bíblicamente por el pueblo de Jehová a través de los años. (2 Tim. 1:13) Tales "cambios" se condenan en Prov. 24:23, 22. Por lo tanto, las enseñanzas antes mencionadas 'son desviaciones de la verdad que están subvirtiendo la fe de algunos.' (2 Tim. 2:18) Habiendo considerado todo, ¿no es esto APOSTASÍA y sujeto a acción para disciplina congregacional? Véase ks, página 56.
Algunos de estos puntos me tomaron por sorpresa, pues nunca los había considerado, y mucho menos discutido con otros. Encontré repulsiva la forma dogmática en que estos puntos se enumeraban. Y pensé que las "Notas" al pie de la página expresaban la cuestión verdadera. Ya que estas notas enfocaban el énfasis repetidamente en la "'estructura' bíblica básica de las creencias cristianas de la Sociedad," el "'modelo de sanas palabras' que ha llegado a aceptarse bíblicamente por el pueblo de Jehová a través de los años."
Esto tenía un sonido familiar, pues era un argumento frecuentemente usado en las reuniones del cuerpo gobernante, el argumento de que debe haber una adhesión a las enseñanzas tradicionales de muchos años, como si el número de años que éstas se habían creído necesariamente diera evidencia de lo correcto de las mismas. El énfasis en esas enseñanzas tradicionales, y no en la Palabra de Dios misma, era el meollo del asunto.
...El miércoles, 21 de mayo, la sesión del cuerpo gobernante se abrió bajo la presidencia de Albert Schroeder. Primero, él declaró que el Comité de la Presidencia me había preguntado si yo estaba dispuesto a permitir que la discusión con el cuerpo gobernante se grabara y que yo había accedido, con la provisión de que se me suministrara una copia de la grabación.
El salón de conferencias del cuerpo gobernante contiene una mesa larga ovalada capaz de acomodar como veinte personas. El cuerpo completo de diecisiete miembros estaba presente. Aparte de Lyman Swingle, quien se sentó a mi izquierda, ningún miembro había conversado conmigo; el día antes, nadie (ni aún el miembro consanguineo mío) me había visitado, ni en mi oficina ni en mi habitación. Si existía en el salón de conferencia algún afecto o cariño, no pude discernirlo. Solo sentí lo que había sentido en el pasado al comparecer para ciertos casos ante tribunales seglares, con la excepción de que en esos casos me sentí con la libertad de hablar y sabía que habían personas allí que podrían servir de testigos de lo allí dicho y de las actitudes expresadas. Esta, en contraste, era una audiencia a puertas cerradas...
El presidente dijo que primeramente el cuerpo deseaba que me expresara en cuanto a cada uno de los ocho puntos que el Comité de la Presidencia había redactado como evidencia de apostasía (en el memorando de ellos del 28 de abril). Así lo hice, esforzándome por ser moderado en cada caso, no dogmático, sino conciliatorio y además cediendo a aquellos puntos en que el hacerlo no iba contra mi conciencia por constituir hipocresía o falta de honestidad. La forma absolutista en que los puntos se presentaron por el Comité de la Presidencia en el memorando-como si las alternativas fueran, o el aceptar completamente las enseñanzas de la organización en relación con estos puntos, o de otro modo ver los puntos de la misma manera dogmática en que se expresaban en el memorando- sencillamente no encajaba en mi caso. Ninguno de los ocho puntos expresaba lo que yo consideraba como los verdaderos puntos en cuestión. El asunto no era si Dios tenía una "organización" en la Tierra, sino ¿qué clase de organización- una centralizada y altamente estructurada, autoritaria, o sencillamente una congregación de hermanos entre quienes la única autoridad es la autoridad para ayudar, para guiar, para servir, jamás para dominar? Por lo tanto mi respuesta fue que yo creía que Dios tenía una organización en la Tierra en el sentido de que Él tiene una congregación en la Tierra, la congregación cristiana, una hermandad.
El asunto no era si Dios había guiado (o guiaría) a aquellos que formaban este cuerpo gobernante, sino, ¿hasta qué punto, bajo qué circunstancias? Yo no tenía dudas, o ponía en tela de juício, el que Dios diera guía a estos hombres si ésta se buscaba sinceramente (yo sentía que algunas de las decisiones tomadas, en particular en los primeros años, habían sido buenas decisiones, decisiones compasivas), pero definitivamente no creía que esto fuera automático; era siempre contingente, condicional a muchos factores. Por lo tanto, mi respuesta incluyó mi creencia de que tal guía es siempre gobernada por el grado al cual haya adherencia a la Palabra de Dios; que eso es lo que determina el grado al cual Dios da su guía o la retira. (Yo creo que eso es cierto para cualquier persona o grupo de personas, sean quienes sean.)
...Expresé mi respeto y mi confianza en las cualidades cristianas de aquellos que conocí personalmente y a quienes se les había representado y tratado como si hubieran actuado por malicia. Les relaté lo que sabía de los treinta años de servicio de René Vázquez, su devoción sincera, su registro intachable en Puerto Rico, España y los Estados Unidos. Expresé mi congoja de que, después de haber vivido y trabajado por tantos años con ellos como miembros compañeros del cuerpo gobernante, ni siquiera uno se había sentido llamado a comunicarse conmigo y transmitirme honradamente los hechos respecto a lo que estaba pasando.
...El Comité de la Presidencia, el cual incluía a Karl Klein, estuvo dispuesto a sacar tiempo para reunirse con los acusadores, para oir las acusaciones que se trajeron,...pero ellos no encontraron tiempo para hablar con uno de los acusados siquiera. Se me hace muy difícil ver en esto una expresión de amor, de fraternidad o de compasión.
La mayoría de los del cuerpo simplemente se sentaron allí sin decir nada, sin preguntar y sin comentar. Después de dos o tres horas (estaba muy afectado emocionalmente para percatarme del paso del tiempo) se me informó que podía excusarme del salón de conferencias y que ellos luego se pondrían en contacto conmigo. Fuí a la oficina y esperé. Llegó el medio día y mirando por la ventana vi a los miembros del cuerpo gobernante caminar a través del jardín en dirección al comedor. No me sentí con deseos de comer y me quedé esperando. Para las tres de la tarde me sentía tan agotado que no pude quedarme allí y me fui a mi habitación. Las pasadas semanas, la conversación telefónica con quien ejercía la presidencia del cuerpo y el choque que sentí al darme cuenta de cuán engañosa había sido esta conversación, la angustia causada por un sinúmero de llamadas telefónicas de aquellos que estaban siendo sujetos a intenso interrogatorio y presión, lo rápido e implacable de las expulsiones que siguieron, y más que nada, el contínuo silencio de parte del cuerpo gobernante en informarme de todo lo que pasaba, ahora había tenido como colmo mi experiencia de esa mañana, la frialdad mostrada, y las horas de espera que siguieron, todo resultó en que por la noche me encontré físicamente enfermo.
Esa misma noche nos llegó llamada telefónica del presidente Schroeder pidiéndome que me reuniera con el cuerpo para una sesión nocturna de más preguntas. Mi esposa contestó el teléfono por mí y le pedí que le informara al cuerpo que me sentía demasiado mal como para ir y que además ya había dicho todo lo que me interesaba decir. Ellos podían tomar su decisión en base de lo que habían oído.
Más tarde esa noche, Lyman Swingle, quien vivía en una habitación dos pisos más arriba, vino a ver cómo me sentía. Me sentí agradecido por esto y le mencioné la tensión enorme que las pasadas semanas me habían producido. Le dije que la preocupación más profunda no era en cuanto a qué acción el cuerpo pudiera tomar respecto a mí, sino más bien en que verdades hermosas de la Palabra de Dios habían sido representadas como algo feo e indeseable. Este fue mi sentir entónces, como lo es ahora, que el aspecto más serio de todo lo que sucedió entónces fue la manera en que un grupo de enseñanzas organizacionales se usaran como el parámetro contra el cual evaluar las claras e incontrovertibles declaraciones de la Biblia, y que tales declaraciones (debido a no conformarse con el "modelo" organizacional) se pintaron como enseñanzas torcidas que suministraban evidencia de "apostasía."
Tenía en mente declaraciones a la vez sencillas y hermosas de la Palabra de Dios como:
"Uno sólo es su maestro, mientras que todos ustedes son hermanos."
"No están bajo ley sino bajo bondad inmerecida."
"Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios, estos son hijos de Dios."
"Un cuerpo hay y un espíritu, así como ustedes fueron llamados en la sola esperanza a la cual fueron llamados; un señor, una fe, un bautismo; un Dios y Padre de todos."
"Porque cuantas veces coman este pan y beban esta copa, siguen proclamando la muerte del Señor hasta que él llegue."
"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, un hombre, Cristo Jesús."
"No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos y sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción."
(Mateo 23:8; Romanos 6:14; 8:14; Efesios 4:4-6; 1ª Corintios 11:26; 1ª Timoteo 2:5; Hechos 1:7.)
En contraste, los ocho puntos utilizados por el Comité de la Presidencia como una "Confesión de Fe" por la cual juzgar a las personas no poseían un solo punto en el cual la enseñanza envuelta de la Sociedad pudiera respaldarse por las claras y sencillas declaraciones de las Escrituras. ¿A cuál declaración clara y evidente en las Escrituras pudo señalar cualquiera, sea miembro del cuerpo gobernante o quien sea, entónces afirmar, "Mira, aquí la Biblia claramente dice":
1. ¿Que Dios tiene una "organización" en la tierra- una del tipo aquí en cuestión- y que usa un cuerpo gobernante para dirigirla? ¿Dónde hace la Biblia tales declaraciones?
2. ¿Que la esperanza a vida celestial no está abierta a todos, que se ha reemplazado por una esperanza terrenal (desde 1935) y que las palabras de Cristo en referencia al pan y al vino emblemáticos, "Hagan esto en memoria de mí," no aplican a todas la personas que ponen fe en su sacrificio propiciatorio? ¿Qué textos bíblicos hacen tales declaraciones?
3. ¿Que el "esclavo fiel y discreto" es una "clase" compuesta solo de ciertos cristianos, que no puede aplicar a individuos, y que ésta clase opera por medio de un cuerpo gobernante? De nuevo, ¡dónde en la Biblia se hacen tales declaraciones?
4. ¿Que los cristianos se separan en dos clases, con relaciones diferentes para con Dios y Cristo, en base a un detino celestial o terrenal? ¿Dónde se dice eso?
5. ¿Que los 144.000 en Revelación tienen que tomarse como un número literal y que la "grande muchedumbre" no se refiere, ni puede referirse, a personas sirviendo en las cortes celestiales de Dios? Dónde dice la Biblia eso?
6. ¿Que los "últimos días" comenzaron en 1914, y que cuando el apóstol Pedro en Hechos 2:17) habló de los últimos días como aplicando desde el Pentecostés en adelante, él no se refirió a los mismos "últimos días" que Pablo mencionó (en 2ª Timoteo 3:1)? Dónde encontramos eso?
7. ¿Que el año 1914 marcó el año en que Cristo oficialmente se sentó en el trono como Rey sobre toda la Tierra y que tal fecha en el calendario marca el comienzo de su parousía? ¿Dónde??
8. ¿Que cuando la Biblia dice en Hebreos 11:16 que hombres como Abrahán, Isaac y Jacob estaban "haciendo esfuerzos por obtener un lugar mejor, es decir, uno que pertenece al cielo," no existe posibilidad alguna de que esto quiere decir que ellos tendrían vida celestial? ¿En dónde se afirma eso?
Ni siquiera una de las enseñanzas de la Sociedad ahí discutidas puede probarse con una clara y directa referencia bíblica. Cada una de ellas exigiría explicaciones intrincadas, combinaciones complejas de textos y, en algunos casos, lo que podría considerarse como una gimnasia mental, en un intento por dar apoyo a tales ideas. Sin embargo, ¡éstas se usaron para juzgar lo genuino de la calidad cristiana de los individuos, para decidir si personas que habían derramado sus vidas al servicio de Dios eran apóstatas!
La mañana siguiente después de mi audiencia ante el cuerpo gobernante, el presidente Schroeder vino a mi cuarto con una grabadora para grabar mi respuesta sobre testimonio adicional presentado por uno de los miembros del personal, Fabio Silva, quien relató lo dicho por René Vázquez un día cuando René lo transportaba desde el aeropuerto. Le dije que no tenía nada que comentar en relación con tal evidencia de oídas.
Pasaron las horas por la mañana. Sentía gran necesidad de salir de aquel lugar y la atmósfera opresiva que lo rodeaba. Cuando calculé que el período del almuerzo había concluído, salí de mi cuarto y ascendí las escaleras y pude hablar en el pasillo con Lyman Swingle que iba desde el ascensor rumbo a su cuarto. Le pregunté que cuánto más me faltaba esperar. Él me dijo que se había tomado una decisión y que se me notificaría esa misma tarde. Sus comentarios me dieron razón para pensar que algunos miembros habían hablado vigorosamente a favor de mi expulsión y, mientras me hablaba, de repente su semblante se tornó sombrío y fatigado y dijo, "No puedo comprender cómo piensan algunos hombres. Luché, oh cuánto luché-"y entónces sus labios se comprimieron, sus hombros temblaron, y comenzó a sollozar abiertamente. Me encontré de momento tratando de consolarlo, asegurándole que realmente no me importaba mucho la decisión de ellos, que sencillamente deseaba que el asunto se terminara. Ya que sus lágimas continuaban me fui para que él pudiera entrar en su cuarto.
Sé que no hay persona en el cuerpo gobernante más dedicada a la organización de los Testigos de Jehová que Lyman Swingle. Siempre sentí afecto y admiración por él por su honestidad y valor. No tengo idea sobre cual será su actitud para conmigo hoy. Quizá sea totalmente lo opuesto. Solo sé, que aunque no hubiera otra razón, siempre guardaré afecto por él y por el sentir sincero que expresó ese día en el pasillo. En su tristeza yo encontré fortaleza.
(En los meses siguientes, Lyman Swingle, aunque continuó siendo miembro del cuerpo gobernante, fue removido de su posición de coordinador del Comité de Redacción y del Departamento de Redacción, siendo reemplazado por Lloyd Barry).
Esa tarde el presidente Schroeder me trajo la decisión del cuerpo gobernante. Evidentemente los que buscaban una expulsión no lograron una mayoría de dos terceras partes, porque él sencillamente me informó que se me estaba pidiendo que renunciara al cuerpo, así como también como miembro del personal de las oficinas centrales. El cuerpo ofreció alistarme a mí (y a mi esposa) en lo que se conoce como la lista de "precursores especiales enfermizos" (un arreglo ofrecido frecuentemente a superintendentes de circuito y distrito que tienen que descontinuar su trabajo ambulante debido a vejez o mala salud). Los que están en dicha lista rinden informe mensual a la Sociedad y reciben ayuda económica también mensualmente, pero no se les requiere que cumplan con una "cuota" fija de horas en el trabajo de predicación. Le informé que a ninguno de los dos nos gustaría estar bajo algún arreglo que impusiera una obligación, aunque se tratara de un mero formalismo. Él entónces hizo algunos comentarios sobre "que maravilla de trabajo" había sido el libro Ayuda para entender la Biblia. Luego se fue.
Escribí mi renuncia tal como sigue:
28 de mayo de 1980No he fallado hasta este momento en hacer lo que dije allí que haría.cuerpo gobernante
Queridos hermanos:
Por medio de esta carta presento mi renuncia como miembro del cuerpo gobernante. También estaré concluyendo mi servicio en Betel.
Mis oraciones continuarán ofreciéndose por ustedes así como también por todos los siervos de Jehová a través de la Tierra.
Su hermano, R.V. Franz (firmado)