Blaise Pascal: la razón superada
"Dos excesos: excluir la razón y no admitir más que la razón." -Blaise Pascal, Pensamientos 183
Conocido como uno de los más grandes matemáticos de todos los tiempos, Blaise Pascal (1623-1662) tuvo una profunda conversión espiritual en la parte final de su vida. Una vez muerto, un criado encontró casualmente cosida en el forro de su levita una estrecha tira de pergamino que Pascal llevó consigo hasta su muerte. Estaba fechada con toda precisión 'el año de gracia de 1654, lunes, 23 de noviembre.' Lo que se encuentra escrito ahí, no es la visión racional de un 'científico admirable', sino la experiencia de una nueva certeza, la certeza del corazón. Comienza con una palabra escrita en grandes letras, 'FUEGO,' y es la referencia a la visión de Moisés de la zarza ardiente. En cierto momento de lo que escribe aparece una alusión significativa cuando dice: "¡Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no el de los filósofos y los sabios."
Sobre esta última expresión, Martin Buber, en su libro Eclipse de Dios (Sígueme, 2003) escribe:
"Subyugado por la fe, ya no sabe qué hacer con el Dios de los filósofos, es decir, con un Dios que ocupa un lugar definido en un sistema de pensamiento. El Dios de Abrahán, el Dios en el que Abrahán cree, el Dios al que Abrahán ama, justamente porque es Dios, no puede ser encerrado en un sistema de pensamiento, puesto que lo trasciende precisamente porque es Dios. Lo que los filósofos llaman Dios no puede ser más que una idea; pero Dios, el "Dios de Abrahán", no es ninguna idea. En Él se resumen todas las ideas, es decir, si lo pienso como idea, no tiene nada que ver con el Dios de Abrahán... Es evidente que Pascal no era propiamente filósofo, sino matemático, y a un matemático le es incomparablemente más fácil que a un filósofo dar la espalda al Dios de los filósofos." Págs. 77,78.Para un filósofo, Dios es simplemente un concepto, una idea abstracta; pero para la persona de fe, Dios es una persona absolutamente real con la que tiene de hecho una relación personal. No es una relación 'Yo-Objeto,' sino una relación de 'Yo-Tú.A la anterior expresión del Dios de Abrahán, Pascal añade: "Dios de Jesucristo: solo por los caminos que enseña el evangelio se le puede hallar... se le puede guardar." Hans Küng, en su libro ¿Existe Dios? (Cristiandad, 1980) comenta sobre esas palabras añadiendo:
"Ahí es donde encuentra Pascal el fundamento último de esa certeza en la que ya no cabe dudar, sobre la que se pueden alzar todas las demás certezas: no la certeza de sí mismo, no un concepto, no una cierta idea de Dios, no el Dios de los filósofos y los sabios, sino el Dios verdadero, el Dios viviente de la Biblia... Para Pascal resulta claro aquí que el hombre no conoce a Dios sino con el corazón... 'el último paso de la razón es reconocer que hay una infinitud de cosas que la superan'."
Pág. 95.
Volver