Hechos 24:15 se parece mucho a lo que dijo Jesucristo con respeto a los resucitados en Juan 5:29. "Saldrán los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles, a una resurrección de juício". Esto mostraría que todos los seres humanos rendirán cuentas de sus hechos ante Dios.
Sobre la resurrección y la vida eterna
"Vida eterna" y "resurreción" son dos conceptos intrínsicamente relacionados en el cristianismo. Jesucristo dijo en varias ocasiones que "el que cree en mí, tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día." -Juan 6:40.
Muchas expresiones profético-poéticas que aparecen en las Escrituras Hebreas hablan acerca de que los "justos poseerán la tierra", etc, como expresión de la realización, bendición y dicha plena del ser humano. En el cristianismo, eso mismo se representa como "el cielo" en muchos lugares (Lucas 10:20; Col.1:5). Pedro también usa la expresión "nuevos cielos y nueva tierra" para describir la nueva dicha que les espera a los que confían en la justicia de Dios (2ª Ped.3:13).
En las Escrituras puede verse que la esperanza del cristiano está relacionada con "la restauración de todas las cosas" (Hech.3:21), y la liberación de la creación "en la libertad de los hijos de Dios" (Romanos 8:19-23). La primera carta de Pablo a los corintios capítulo 15 trata sobre cómo será la resurrección. Según se indica allí, después del cuerpo físico, quienes están 'en unión con Cristo Jesús' reciben uno espiritual y glorificado. Filipenses 3:20 y 21 también está en la misma línea de pensamiento. Sobre este asunto, el teólogo Paul Althaus, en su libro Las últimas cosas. Manual de escatología, dice que la fe cristiana en general "no habla de inmortalidad del alma, sino simplemente de 'inmortalidad', de la irrevocabilidad de la relación personal con Dios; pues esta relación afecta al hombre en la totalidad de su existencia anímico-corporal. No se trata del 'alma', sino de la persona en cuanto unidad viva del ser corpóreo-espiritual, unidad fundamentada en la llamada de Dios."
Sobre este mismo tema, el teólogo Hans Küng comenta en su libro ¿Vida Eterna?:
"Cuando el Nuevo Testamento habla de resurrección, no se refiere a la pervivencia natural de un alma espiritual independiente de las funciones corporales. Más bien se refiere -en la línea de la teología judía- a la nueva creación, a la transformación del hombre entero por obra del Espíritu vivificante de Dios... La gloria de la vida eterna es del todo nueva, insospechada e inaprenhensible, impensable e indecible: "Lo que ojo nunca vio, ni oreja oyó, ni hombre alguno ha imaginado: eso ha preparado Dios para los que le aman.
1ªCor.2: 9". Pág. 188.
Puede que la resurrección de la persona tenga lugar en una dimensión diferente
de lo que hoy el ser humano conoce. Será su completa realización como persona, la contestación
plena a su esperanza y anhelo por justicia. Las Escrituras pudieran muy bien referirse
precisamente a eso cuando hablan acerca del "cielo", o de "un nuevo cielo y una nueva
tierra", es decir, la plena bendición de Dios para la humanidad y para "que Dios sea todas
las cosas para con todos." -1ªCor.15:28.
El libro de Revelación es un libro lleno de simbolismos y hay por lo menos tres
"corrientes" teológico interpretativas de su significado. Una de ellas explica que su
culminación ya se ha realizado completamente en la congregación cristiana, y que los
"mil años" tienen que ver con la existencia de la iglesia de Cristo antes de su parousía. Sin embargo, todavía hay otra interpretación que espera su culminación para el futuro.
Cuando se afirma que la vida eterna es en la tierra, esto hace que surjan algunas
preguntas. Por ejemplo, ¿por qué Revelación 20 parece indicar que "los nuevos cielos y
la nueva tierra" vienen DESPUÉS de los "mil años"? o ¿dónde dice la Biblia que durante
los "mil años" tiene lugar la resurrección y el juício? Con respecto al futuro de la
tierra, parece que sería honrado que textos como Hebreos 1:10-12 y 2ª Pedro 3:10-13
también se tuvieran en cuenta. Lo difícil aquí parece ser que es poder saber con exactitud
qué quiso decirse con la expresión 'nuevos cielos y nueva tierra.'
La mayoría de los eruditos bíblicos reconocen que la llamada "escatología", es decir,
las cosas que tienen que suceder al final de los tiempos, es un asunto difícil. Por eso,
¿no parece presuntuoso el que alguien afirme que se tienen todas las respuestas?
¿no sería mejor y más honrado reconocer que hay muchas cosas que no conocemos y que es
mejor "esperar en Dios"?
Es verdad que ahora ningún hombre puede saber los detalles precisos de cómo será la 'vida eterna' prometida; por eso se dice también en las Escrituras que "ahora vemos como confusamente en un espejo de metal, mientras entonces veremos cara a cara; ahora conozco limitadamente, entonces comprenderé como Dios me ha comprendido" (1ª Cor.13:12). Sobre estas palabras, Charles Hodge, en su Comentario a la Primera Epístola a los Corintios, escribe:
"Vemos enigmáticamente, es decir, oscuramente. La idea podría ser también que vemos las cosas divinas en enigmas, por así decirlo. No vemos las cosas mismas, sino su representación en símbolos y palabras que las expresan imperfectamente." Pág.253.
"En la fe murieron todos ellos, sin haber conseguido el objeto de las promesas: viéndolas y saludándolas desde lejos y confesándose extraños y forasteros sobre la tierra. Los que tal dicen, claramente dan a entender que van en busca de una patria; pues si hubiesen pensado en la tierra de la que habían salido, habrían tenido ocasión de retornar a ella. Mas bien aspiraban a una mejor, a la celestial. Por eso Dios no se averguenza de ellos, de ser llamado Dios suyo, pues les tiene preparada una ciudad..."
(Hebreos 11:13-16, Biblia de Jerusalén).