Sobre el cristiano y su unción


Si alguien es ungido, ¿con qué propósito lo unge Dios?
¿Hay diferencia entre un cristiano ungido y uno que no lo sea?
Es el número '144,000', ¿literal o simbólico?


Es interesante ver cómo usan estas dos versiones de la Biblia la palabra 'ungió' en 2ª Corintios 1:21,22.

Versión Valera, 1995: "Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado y nos ha dado, como garantía, el Espíritu en nuestros corazones." 'Tu Palabra es una lámpara para mi pie.'-Salmo 119:105

La versión Dios Habla Hoy: "Y Dios es el que a nosotros y a ustedes nos ha afirmado al unirnos a Cristo, y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello, y ha puesto en nuestro corazón el Espíritu Santo como garantía de lo que vamos a recibir."

Como se puede apreciar, una traducción usa 'ungió' y la otra 'consagrar'. De lo que se deduce que la persona que ha puesto fe en Cristo Jesús y permite que el Espíritu de Dios llene su vida, está ya consagrada a Él y sin excepciones de ninguna clase.

Pedro también se dirige a todos los cristianos de Asia Menor con estas palabras:

"Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. "Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido." 1 Pedro 2:9,10. Nueva Versión Internacional (NVI)
Según estas palabras parece claro que el propósito de un cristiano 'consagrado' o 'ungido,' es 'proclamar las obras maravillosas de Dios', y eso puede hacerlo cualquier persona que haya puesto fe en Cristo Jesús. De hecho dice Pedro que 'para los creyentes, eso es un honor' (versículo 7).

Con respecto al número 144.000 y la Gran Muchedumbre de Apocalipsis capítulo siete, la mayoría de los comentaristas bíblicos coinciden en el carácter simbólico de ambos grupos, y aunque las interpretaciones puedan variar, suelen aplicarlo siempre a la totalidad de los que alcanzan la salvación en Cristo.

Una explicación interesante es la que ofrece el teólogo José M. González Ruiz, en su libro "El Apocalipsis de Juan, el libro del testimonio cristiano" (Ediciones Cristiandad), en el que aplica el número 144.000 a "todos los que se han salvado en el ámbito de la vieja alianza que se ha realizado en Cristo,' ateniéndose a la promesa de Dios... A esos millares de la vieja alianza se añaden ahora los de la nueva alianza, que ya no están vinculados a un parentesco sanguíneo como Israel: 'una muchedumbre inmensa que nadie pudo contar, de todas las naciones y tribus y lenguas': es la explosión del Pentecostés cristiano, donde la 'carne' y la 'sangre' ya no suponen ningún privilegio" (pág. 126). Como en el caso de otros pasajes del Nuevo Testamento, se haría aquí referencia a la salvación tanto de judíos como de gentiles en el plan de Dios.

De todas formas, es bueno recordar siempre el carácter simbólico del libro del Apocalipsis y evitar el simple dogmatismo, ya que su culminación completa se realizará cuando 'Dios sea todas las cosas en todos.' -1ªCor.15:28.

Sobre Mateo 11:11

¿A qué se refirió Jesús cuando dijo acerca de Juan el Bautista, que "el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él"? Estas palabras de Jesús, muestran dos períodos o épocas diferentes en la obra de salvación por parte de Dios. Juan fue un precursor de "algo mas grande", Jesucristo mismo. Empezaba un nuevo tiempo maravilloso en ese plan de Dios para dar a conocer su luz a través de su Hijo. Eso no minusvalora a Juan ni mucho menos. Simplemente, marca dos épocas históricas diferentes. El Comentario bíblico de Matthew Henry, dice sobre esas palabras:

"Jesús no compara los valores personales... de Juan con los de otras personas, sino las ventajas superiores de que gozan quienes pertenecen a la dispensación de la gracia en la iglesia de Cristo, a la que Juan no llegó a pertenecer; él fue el padrino del novio, pero no formaba parte de la Esposa del Cordero (Juan 3:29; Ap. 19:7)... Nuestra ventaja, pues, sobre Juan no es de carácter personal, sino de situación histórica en el proceso revelado de la salvación... Así que la actual grandeza de los creyentes se deriva de una manifestación mucho más amplia y esplendorosa de que (Jesús) vino lleno de gracia y de verdad (Juan 1:14). ¡Cuantos motivos para estar sumamente agradecidos a Dios por haber nacido en los días del reino de los cielos, con tantas ventajas de luz y de amor! Y, al mismo tiempo, ¡qué responsabilidad tan grande la nuestra si, con tantas ventajas sobre Juan, recibimos en vano la gracia de Dios! (2ªCor.6:1)

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